Soy María,
Durante muchos años desarrollé mi vida profesional en entornos racionales y exigentes.
Me formé como Economista y continué formándome de manera constante. La necesidad de saber más, hacerlo mejor y estar a la altura marcó durante años mi forma de vivir y trabajar. El reconocimiento llegaba a través del esfuerzo, los resultados y los logros.
La autoexigencia fue un eje central en ese periodo.
Funcionaba bien en ese sistema y, desde fuera, todo parecía estar en orden.
El cuerpo, sin embargo, empezó a mostrar otra cosa.
No supe parar a tiempo y la vida lo hizo por mí en más de una ocasión: un accidente de tráfico y un atropello marcaron dos interrupciones claras que me obligaron a frenar.
Después apareció un vacío que no se resolvía con más formación, más trabajo ni más control.
Lo que hasta entonces me había sostenido dejó de hacerlo. Ese fue un giro inevitable, no buscado ni cómodo.
A partir de ahí inicié un proceso personal profundo y una formación en distintas herramientas de acompañamiento y trabajo interior, integrando estructura, pensamiento crítico y una comprensión más amplia de lo humano y lo espiritual.
Hoy acompaño desde la escucha, la presencia y el respeto al ritmo de cada proceso.
Sigo transitando mi propio camino y, desde ahí, ofrezco un espacio serio y cuidado para orientarse con mayor claridad.